Critica del concierto de Gary Moore en Sant Jordi Club el 21 de Mayo de 2009La mas completa agenda de conciertos y bares, asi como la biografia y discografia de los principales grupos que tocan en Barcelona.
    

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Gary Moore “ 20è Festival de Guitarra i altres acords”
Sant Jordi Club
21/05/09

Texto: Teresa Sancho - Fotos: Juanjo Méndez
Foto: Rockimprès

Quince años han pasado para que Gary Moore se decida a volver a hacer una gira por estos lares, exceptuando alguna visita puntual como la que tuvo lugar el año pasado en el 28º Festival de Guitarra de Córdoba. Más bluesy que nunca, vino a presentar su último trabajo, “Bad for you Baby”, en nada más y nada menos que ocho fechas repartidas por toda la geografía española. A alguno que otro aún le quedaba la esperanza de ver un arranque rockero en directo y poder rememorar algún tema del “Wild Frontier, “Run for Cover”,etc… y otros nos limitamos a aceptar que a día de hoy el blues es lo que hay y que vale la pena sólo por ver a este Guitar Hero irlandés en acción. ¿Quién se llevaría la razón?

Cuarenta años de carrera, más de cuarenta discos editados y un estilo que abarca desde el blues-rock de Skid Row, el hard-rock de su etapa en Thin Lizzy, su fase más heavy en solitario y finalmente el blues, desde que en 1990 decidiera dar un cambio radical con “Still got the Blues”, alegando que para ser alguien en los ochenta tenías que hacer hard-rock, pero pasados los años, este estilo ya no le llenaba. Sus dejes rockeros le han ayudado a conservar muchos fans de su etapa anterior pero también le han enemistado con los blueseros más puristas que ven en él el anti-bluesman, por convertir algunos clásicos en canciones de carácter festivo; cuando el blues significa precisamente todo lo opuesto: tristeza, melancolía y depresión.

Con un aforo sorprendente y un escenario preparado para el lucimiento de la estrella, ya que los demás músicos estaban confinados en un rincón a la derecha y Moore disponía del resto del escenario para campar a sus anchas, el concierto empezó con algo de retraso y el público silbando impaciente. “Oh pretty woman” recogido en su debut en este estilo, “Still got the blues”, fue el encargado de abrir la noche para seguir con dos temas de su último disco, “Bad for you baby” y “Down the Line”.

“Since I met you baby”, primera alusión al “Alter hours” ayudo a calentar el ambiente, que en un principio estaba algo frío, quizás por el desconocimiento de los nuevos temas. “Have you heard” de John Mayall abrió la veta de los covers de clásicos del blues, seguido de “Walkin’ thru the park” de Mud Morganfield. “All your love”, en la que en medio del solo cayeron unos acordes de su gran balada “Empty Rooms” nos hizo fantasear en que quizás sería posible volver a esa época; pero no, Gary volvió a encaminarla hacia la canción que había dejado a medias.

“Mojo Boggie” de J.B.Lenoir nos transportó a las calles de New Orleans, para volver a aterrizar con una de las baladas de la noche, “I love you more than you’ll ever know” de Al Koper o la también preciosa “I had a dream”, con un eterno solo, que la alargó hasta cerca de quince minutos. “Thirty Days” de Chuck Berry supuso el momento rock ‘n roll de la velada, seguida de otro cover, “Too Tired” de Johny “Guitar” Watson, en la que por un instante uno de los músicos de acompañamiento adquirió protagonismo; Vic Martin con su órgano Hammond hizo las réplicas a la guitarra de Gary, tal como lo hacía Albert Collins en la versión de estudio y en algún que otro directo.

El último tema pre-bises, “Walking by myself” de Jimmy Rodgers, puso finalmente a todo el público en pie. Se notaba que Gary lo estaba pasando bien, incluso hizo algún chascarrilo e hizo oídos sordos cuando se oía alguna voz gritar el título de algún tema antiguo, diciendo: “I can’t hear you”. Después de hora y media de concierto derrochando feeling a través del mástil de su guitarra y de su voz rasgada y tan peculiar, llegó el momento de retirarse.

El público enloqueció y se dejó las palmas de las manos de tanto aplaudir y las gargantas de gritar “oe,oe,oe” o el ya clásico “We want Moore, We want Moore” y tras unos minutos de espera y su Gibson Firebird roja en las manos (una de las seis guitarras que lució en directo de entre su colección de 65), llegó el turno de “The blues is alright” de Milton Campbell, invitándonos a ponernos de pie y corear con él este estribillo tan pegadizo: “Hey, hey, the blues is alright”.

Tras otra breve retirada, llegó el momento más esperado de la noche, aunque también el más nostálgico, el tema del fallecido Phil Lynott, “Parisienne Walkways” recogido en el primer álbum en solitario de Gary Moore “Back on the Streets” del ’79; previo punteo aflamencado, que muchos creyeron que era una improvisación de Moore, pero en realidad se trataba de una composición que data de 1886, la suite “Sevilla” recogida en las suites españolas op.47 de Isaac Albéniz. “Parisienne Walkways” se alargó nada más y nada menos que hasta diecisiete minutos, brillando por un solo que ponía la carne de gallina y entristeciéndome por la ausencia de la voz de Lynott.

Gary Moore se despidió con una gran ovación después de dos horas de directo en las que demostró con creces que pese a hacer blues, sigue teniendo un directo de lo más agresivo y rimbombante para la sobriedad que requiere el blues clásico. Una pena no haber podido disfrutar del batería Brian Downey (ex –compañero en Thin Lizzy y colaborador puntual de Gary), ya que hubiese aportado algo más destreza al acompañamiento, algo soso y algo perdido en algunos momentos.

Solo queda decir: “We want Moore!!!”

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Foto: Rockimprès





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